Para transformar el Holiday Inn Santo Domingo en República Dominicana, operado por IHG, planteamos un diseño que reflejara la dinámica de la ciudad. Nuestro enfoque se centró en crear espacios modernos y funcionales, con una estética de líneas simples y un carácter urbano que responda a las necesidades del viajero contemporáneo.
Un lobby que captura la energía de la ciudad
El lobby y lobby bar fueron rediseñados para ofrecer una experiencia más fluida y acogedora. Optamos por una paleta de colores neutros con detalles en materiales industriales, creando un entorno sofisticado pero accesible. La iluminación estratégica y el mobiliario de líneas limpias aportan dinamismo y confort.
Funcionalidad y modernidad
El salón de convenciones fue renovado con un enfoque versátil, asegurando que el espacio pudiera adaptarse a diferentes tipos de eventos. En las habitaciones, distribuidas en ocho niveles, buscamos un diseño contemporáneo y funcional, donde la comodidad y la eficiencia se combinan con un estilo moderno y urbano.
Habitaciones: claridad, frescura y practicidad
La idea fue concebir habitaciones más frescas, con tonalidades claras en las maderas que aportaran luminosidad y ligereza al ambiente. Sin perder de vista que estamos en Santo Domingo, incorporamos puntos de color estratégicos en los textiles para reforzar la identidad local. Además, se priorizó la practicidad: al tratarse de un hotel con una alta proporción de huéspedes en viaje de negocios, diseñamos espacios que permitieran trabajar cómodamente sin sacrificar el confort ni el estilo.
La transformación del Holiday Inn Santo Domingo refleja la esencia de un hotel cosmopolita, donde la estética limpia y la funcionalidad se encuentran para crear una experiencia excepcional para cada huésped.